Proceso de elaboración

La calidad de nuestro aceite se consigue de la unión de aplicar lo mejor del método tradicional y lo mejor de la tecnología del siglo XXI para conseguir un producto inigualable.

 

El aceite es un producto que se fabrica y comercializa desde hace más de 3.000 años. Ahora está más en vanguardia que nunca. La sociedad actual demanda máxima calidad de los productos que consume, información puntual del origen, su proceso y premia la creatividad en los sabores y packaging que satisfagan sus necesidades.

 

En La Bética, cooperativa con altos valores humanos solidarios, la recolección de la aceituna de variedad Picual comienza a principios de noviembre, cuando el índice de madurez es el adecuado para obtener el aceite de máxima calidad y se realiza con el mayor esmero para no dañar el fruto, separando necesariamente las aceitunas recogidas del árbol de las del suelo. Apenas días después comienza la recolección de la variedad Royal.

 

El sistema tradicional de recogida en nuestra comarca es el vareo que consiste en golpear las ramas del olivo con largas varas hasta que su fruto cae sobre unos fardos, mantones o lonas extendidas previamente alrededor del árbol y que con el paso del tiempo se ve sustituido por nuevos sistemas de recogida, en especial el uso de vibradores, que agilizan bastante el proceso de recolecta.

 

Recepción, limpieza y lavado de la aceituna. La aceituna es transportada hasta la almazara en unas condiciones en las que el fruto no resulte dañado. Una vez en la almazara se lleva a cabo la separación de las aceitunas que potencialmente puedan dar una mayor calidad (aceitunas recogidas del árbol) de aquellas que puedan dar aceites de peor calidad (aceituna recogida del suelo), tarea fundamental para obtener la máxima calidad en el producto final. El objetivo de la limpieza y lavado es la eliminar las impurezas como las hojas, restos de tallos, polvo, piedras o tierra.

 

 

La molienda. Proceso en el que se tritura la aceituna con la finalidad de romper los tejidos donde se encuentra el aceite, facilitando su salida y separación. Se rompe y divide el fruto obteniendo una masa compuesta de pulpa, hueso, piel, y una pequeña cantidad de aceite libre. 

 

El batido. La masa obtenida tras la trituración es batida para facilitar la salida posterior de aceite, separando las tres fases que la componen en función de sus densidades. Así pues, se obtiene una fase oleosa donde se concentra el aceite, una fase acuosa (alpechín) que contiene el agua de la aceituna, y una fase sólida (orujo) compuesta por los huesos rotos, la piel y la pulpa. Este batido lo realizamos a una temperatura de 22 grados para mantener la calidad del producto, evitando la pérdida de compuestos aromáticos y la aceleración de los procesos de oxidación.

 

Decantación/Centrifugación. Mediante este proceso se hace girar la aceituna triturada a gran velocidad en el interior de un cilindro horizontal llamado decanter, con el que se consigue separar dentro de un mismo cilindro y, gracias a sus distintas densidades: el orujo, el agua y el aceite.

 

 

Almacenamiento. El aceite obtenido se almacena y conserva en tanques de acero inoxidable en los que se mantienen unas condiciones idóneas para salvaguardar sus cualidades innatas.

 

Envasado. Envasamos sobre pedido para mejor conservación del producto